martes, 4 de noviembre de 2014

SE DESENCADENA UNA REACCIÓN EN CADENA

La justicia está actuando. Ha decidido poner fin a la corrupción. Urbanística. Política. Bancaria. O eso parece. Las operaciones policiales se centran en casos de apropiación indebida. De prevaricación. De tráfico de influencias o de cohecho. La pregunta es ¿por qué?. O más bien ¿por qué ahora si?. No creo que hace unos años (unos meses sin tener que irnos tan lejos) no se tuviera constancia de estos delitos. Cuando ahora se está descubriendo que datan de hace incluso lustros. 

Me cuestiono entonces sobre la libertad de acción de la justicia española. Y me contesto que quizás en ella también exista este tejemaneje, este ojos que no ven...corrupto que sigue mangando. O puede que quizás los jueces hayan desestimado miles de causas pendientes, de pequeñas denuncias de las que se podría haber sacado un hilo, todo un ovillo de corruptelas cometidas de forma impune. Quizás no han actuado de oficio porque esa supuesta división de poderes dentro del estado es tan irreal como los leones que presiden la entrada del Parlamento.

Y es que Daoiz y Velarde, que así se llaman estos felinos de piedra, han visto pasar por sus inmediaciones a supuestos defensores de ideas de izquierdas, de derechas, nacionalistas, independentistas y un largo etcétera, que han resultado ser únicamente defensores de sus propios bolsillos. Algunos se agarraban al "donde fueres haz lo que vieres", un "sálvese quien pueda", un "tonto el último", que ha llevado a que la presión popular haya vencido a la reticencia de la justicia a dejar de tratar como aforados a cualquiera que tuviera un cargo político. Por nimio que fuera.

Image courtesy of Serge Bertasius Photography at FreeDigitalPhotos.net
Pero sigo dando vueltas a varias preguntas. ¿Será que los jueces se han sentido liberados de las ataduras morales e ideológicas que les unían a los corruptos? ¿Será que realmente actúan como poder independiente tratando a todos por igual? ¿O será que han visto la oportunidad de lavar su imagen pública, convertirse en los nuevos togados estrella y erigirse en los salvadores de la patria? Como decían aquellos test que a todos nos dejaban la duda al leer la pregunta, "Todas las respuestas anteriores son correctas". E incluso puede que incorrectas. De momento seguimos esperando. Puede que algún día alguno de estos escándalos sea el que desencadena la reacción en cadena. De los ciudadanos eso si. Que le pregunten a Pablo Iglesias.

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