lunes, 20 de octubre de 2014

PAINT IT BLACK

Como una canción de los Rolling Stones. Como la vida de un rockero en un tour infinito. Como la opulenta vida de un agraciado con el gordo de la lotería. Como el retiro dorado de una estrella de Hollywood. Así eran sus vidas. Como la cueva de Alí Babá. Como el bolsillo mágico de Doraemon. Como un pozo sin fondo. Así eran las cuentas de las que obtenían el dinero. Paint it black. Hicieron caso a la canción y lo pintaron todo de negro. Hasta las tarjetas. Hasta (esperemos que la justicia así lo quiera) su futuro.

El escándalo de los derroches de los consejeros de Caja Madrid, o el de las tarjetas negras, como ha venido a llamarse en los medios de comunicación, es una cicatriz más en la fachada política de nuestro país. Fachada política, que no políticos fachas, porque tenemos delincuentes de todas las clases, de todas las ideologías, de todos los partidos. El hastío del ciudadano se hace patente cada vez más: "Nos están robando en nuestras narices", "Se están riendo de nosotros", "Son todos iguales". Estas frases están presentes en cualquier conversación de barra de bar. De silla de peluquería. De cola del paro.

Image courtesy of photoraidz at FreeDigitalPhotos.net
Culpamos mucho al sistema. Vemos a esos personajes indeseables como lejanos a nosotros. Pero no lo son tanto. Quien más y quien menos tiene un vecino, primo, amigo o conocido que en alguna ocasión se ha beneficiado de cuestiones similares...aunque evidentemente sea a micro-escala. No lo justifico. Nunca. Pero no confío en los instintos humanos. Puede que seamos bondadosos y honrados por naturaleza. Pero no en la sociedad actual. Si nuestro cerebro es una esponja desde que nacemos, tal como suelen decir, la suciedad se queda más pegada a ella que el agua limpia y el jabón.

Somos honrados porque no nos queda otra. Dudo que muchos de nosotros fuésemos capaces de no gastar ni un sólo céntimo si hubiéramos tenido una tarjeta negra, con barra libre para nuestro uso y disfrute, en nuestra cartera. Ese es el problema de nuestro país en mi opinión. El "donde fueres haz lo que vieres" se ha convertido en el lema nacional, en sustitución del otrora imperial "Plus Ultra". Aquí nadie predica con el ejemplo. Preferimos cerrar los ojos para no ver nada. Para que no nos vean si los imitamos. Preferimos verlo y que lo vean todo opaco. Pintamos todo de negro. Como decía la canción.

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